El primer paso en el camino del discipulado de Jesucristo.
El bautismo es la primera ordenanza del evangelio de Jesucristo. Es un pacto o acuerdo sagrado entre tú y Dios: tú prometes seguir a Jesucristo, y Él promete perdonar tus pecados y guiarte a través del Espíritu Santo.
Jesucristo mismo fue bautizado por Juan el Bautista en el río Jordán, dándonos el ejemplo a seguir.
Siguiendo el ejemplo de Jesucristo, el bautismo se realiza por inmersión completa en agua, por alguien que tiene la autoridad de Dios (el sacerdocio). Esto simboliza la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo, y tu propio renacimiento espiritual.
Cualquier persona que tenga al menos 8 años de edad, que crea en Jesucristo y que desee seguirlo puede ser bautizada. No hay requisitos de perfección — el bautismo es precisamente para quienes quieren empezar de nuevo.
El bautismo no es el final del camino, sino el comienzo. Después del bautismo, recibes el don del Espíritu Santo por la imposición de manos. El Espíritu Santo te guiará, te consolará y te ayudará a tomar buenas decisiones a lo largo de tu vida.
Nuestros misioneros pueden responder todas tus preguntas y ayudarte a prepararte si decides dar este paso.
Hablar con un misionero